Sitges es un municipio con una actividad cultural, social y turística constante, lo que supone un reto permanente en materia de seguridad ciudadana. En esta entrevista, Jordi Altarriba, jefe de la Policía Local de Sitges, comparte su visión sobre la gestión del territorio, el papel de la tecnología en el día a día policial y los retos de futuro en un contexto cada vez más complejo.
¿Qué significa ser jefe de policía en una población como Sitges?
Significa asumir una responsabilidad muy grande. No hablamos de una ciudad convencional, sino de un municipio que el año pasado recibió cerca de 12 millones de visitantes, 4,5 millones de ellos entre junio y septiembre. Conviene recordar que Sitges, una villa con una gran actividad festiva, lúdica, deportiva y social, acoge una elevada cantidad de actos que requieren preparación, planificación y ejecución, lo que conlleva una carga de trabajo significativa, muchas veces poco percibida o valorada. Como dato ilustrativo, el año pasado se celebraron 236 actos en la vía pública.
Dicho esto, debemos tomar conciencia de que el ciudadano —en toda su extensión— es el actor principal. Los profesionales de la seguridad somos quienes velamos por su protección. Ese es nuestro encargo y, en consecuencia, el ámbito a proteger es su espacio vital, el territorio. Por ello, todo el esfuerzo se orienta a garantizar y mejorar la seguridad de toda la ciudadanía.
¿Cómo ayuda Alphanet y su tecnología en el día a día de las tareas de seguridad?
Alphanet nos permite mejorar de manera notable la capacidad de reacción de las patrullas y nos dota de herramientas avanzadas de investigación que, junto con su red colaborativa, facilitan un seguimiento integral de los hechos delictivos.
Cada cámara es, en la práctica, dos ojos más en zonas sensibles o conflictivas. Evidentemente, no podemos estar presentes en todas partes al mismo tiempo, y disponer de este tipo de herramientas, junto con una explotación eficiente de los datos que generan, nos proporciona una capacidad operativa muy superior.
Estas implementaciones no solo hacen nuestro trabajo más eficaz, sino que nos permiten proteger mejor a la ciudadanía, que es, en última instancia, quien se beneficia directamente. Por ejemplo, en casos de robo de vehículos, agresiones con arma blanca, huidas en motocicleta o en la detección de personas que vienen a delinquir y sobre las que ya existe información procedente de otros municipios, podemos actuar con una tasa de éxito mucho más elevada.
¿Cómo ves el futuro de la seguridad ciudadana?
En los últimos años, las tecnologías policiales han evolucionado para adaptarse a un entorno en constante cambio, donde los hechos ilícitos y sus responsables se han vuelto más sofisticados y las amenazas cada vez más diversas. Estas innovaciones no solo han revolucionado las tácticas y estrategias de aplicación de la ley, sino que también han mejorado la capacidad de los agentes para responder con mayor rapidez y eficiencia ante emergencias o incidencias, protegiendo así a las comunidades a las que servimos. Por ello, el uso de nuevas tecnologías es clave para ofrecer un mejor servicio y mejorar la calidad de vida de todos y todas.
Creo que la palabra clave será interconexión. El futuro pasa por que todos los elementos estén integrados dentro de un mismo sistema que permita analizar la seguridad de una forma global y holística.
Hablamos de un modelo en el que una persona que presencia o graba un delito pueda hacer llegar esa información directamente a la policía y que nosotros, mediante la geolocalización y las herramientas tecnológicas disponibles, podamos reaccionar de forma inmediata, incluso con una información inicial limitada.
El objetivo es claro: poder actuar con mayor precisión, más rapidez y con menos datos, optimizando los recursos disponibles y anticipándonos a los hechos siempre que sea posible.
Por lo tanto, la policía predictiva no es una bola de cristal para el futuro; puede y debe ser un modelo útil para proporcionar un marco en el que las diferentes herramientas tecnológicas ayuden a convertir una actuación policial en más eficaz y, sobre todo, más eficiente.